sábado, 7 de junio de 2014

Las sorprendentes aventuras del Tunecino y sus extraños compañeros de fatigas (IV)

El segundo de los personajes mencionados en el informe policial sobre los contactos del Tunecino con el GICL es Ziyad al Hashim, también conocido por los alias Mullah Shakir al Ghaznawi, Imad (o Emad) al Libi (o Libby), Hossein Abselam y Abdullah Bataebeid, al que se le atribuye ser miembro del comité de medios de comunicación del GICL. Sugiero al lector que si quiere obtener la mayor cantidad posible de información utilice alguna de las siguientes transliteraciones: Ziyad Al Hashem, Ziad Hashem, Ziyad Ali Hashem, Ziyad Ali Hasem.

Es difícil reconstruir la historia de Ziyad Hashem con total precisión porque nadie se ha molestado en aportar datos concretos. Según los datos aportados por él mismo en alguna entrevista y los datos que constan en su solicitud de asilo en el Reino Unido se trataría de un ciudadano libio nacido en 1975 que llegó al Reino Unido el 27 de enero de 2004 con su mujer embaraza procedente de China. Ziyad (identificado como DD) habría abandonado Libia en noviembre de 2000 con destino a Tunez, Turquía, donde permaneció dos años, para posteriormente residir durante dos meses en Malasia y finalmente llegar a China en 2003. Cuando llegó a Londres portaba un pasaporte español a nombre de Hossein Abselam. Según su propio testimonio el día de su llegada fue entrevistado por el MI5 en el mismo aeropuerto de Heathrow y les manifestó su intención de solicitar asilo por estar condenado a muerte en Libia por su oposición al régimen de Gadafi. Aunque inicialmente la petición de asilo fue rechazada el 8 de marzo de 2004 por considerarle un inmigrante normal que no correría peligro en su retorno a Libia, Ziyad apeló la decisión y el 25 de mayo de 2005 obtuvo permiso para permanecer en el país como refugiado.

Ziyad está casado con una marroquí con permiso de residencia español y tiene dos hijos que nacieron en 2004 y 2005 cuando ya vivía en el Reino Unido. Parece que se conocieron a través de Internet, se casaron por poderes en mayo de 2003 y se encontraron por primera vez en Malasia, desde donde viajaron a China. Su esposa Fátima es una de las hermanas de Mustafá Maymouni y por lo tanto Ziyad Hashem es concuñado del Tunecino, que está casado con otra de las hermanas. Ziyad ha reconocido haber mantenido algún contacto telefónico con el Tunecino por el hecho de que sus esposas son hermanas. Es decir, mantenía lo que se podrían llamar ¿relaciones sociales? Curiosamente parece ser que no se cree que el Tunecino se inmolase en Leganés y que hubiese participado en los atentados del 11M.

En algún momento posterior a su llegada al Reino Unido se trasladó a Cardiff, donde vivía cuando el 2 de octubre de 2005 la policía se presentó en su domicilio y fueron arrestados y trasladados a Londres. Su mujer y sus hijos fueron puestos en libertad a los pocos días, pero él fue trasladado a la prisión de máxima seguridad de Long Lartin, aunque en otras informaciones se menciona la prisión de Belmarsh. En principio no están claro qué delitos se le imputaban, aunque posteriormente parece ser que intentó relacionar con el intento de atentado contra aviones desarticulado en 2006, que ocurrió varios meses después de que fuese detenido. Permaneció en prisión hasta que el 17 de mayo de 2007 fue puesto en libertad después de que el Special Immigration Appeals Commissions (SIAC) fallase que no se le podía deportar a Libia por el riesgo de que sufriese torturas por parte del régimen de Gadafi. A pesar de ello fue puesto en libertad bajo una "control order", una especie de arresto domiciliario que en la práctica limita todos sus movimientos, comunicaciones, le impide trabajar, le obliga a llevar un dispositivo de seguimiento, etc. 

En enero de 2010 sus abogados consiguieron ganar los recursos y que se levantasen las restricciones impuestas por la "control order". Al final, después de un proceso que se inició en octubre de 2005 y que le mantuvo año y medio en prisión y más de dos años en semilibertad, la justicia le ha dejado libre. Yo no creo que sea una monja ursulina y probablemente la verdad estará en un punto intermedio de las versiones, pero el hecho es que nadie ha sido capaz de acusarle de ningún crimen por el que merezca estar en la cárcel. Mucho menos de probarlo. 

Aunque el tema de los libios podría dar algo más de juego, ya es momento de analizar el famoso documento policial. Pero lo haré en la siguiente entrada.

sábado, 31 de mayo de 2014

Las sorprendentes aventuras del Tunecino y sus extraños compañeros de fatigas (III)

Cinco años antes de la publicación del artículo de Reinares en El País, concretamente el 1 de agosto de 2005, se filtraron al diario ABC los supuestos contactos entre el Tunecino y el GICL. Aunque el artículo tiene algún error, en él se incluyen casi todos los datos contenidos en los informes policiales citados por Reinares y compañía, incluyendo incluso la teoría de la reunión de Estambul entre el GICM y el GICL que aparece en su libro. De momento no quiero entrar en los detalles, salvo los de los nombres de los supuestos interlocutores: Abu Abdullah Sadeq y Ziyad Al Hashim.

Como suele ser frecuente en los casos de terrorismo, encontrar información pública fiable y abundante sobre ambos sujetos es complicado. Por suerte en el caso de Abu Abdullah Sadeq el "destino" quiso que en 2011 fuese uno de los protagonistas de la "revolución" libia contra Gadafi, acaparando la atención de la prensa. Pero nuestra historia tiene que comenzar en los meses anteriores al 11-M.

Al parecer el nombre real de Abu Abdullah Sadeq es Abdelhakim Belhadj (y sus múltiples transliteraciones como Abd Al-Hakim Alkhuwailidi Bil-Hajj o Abd al-Hakim al-Khuwailidi al-Masri Bilhaj). Otros alias que según la policía utilizaba eran Mohamed Ali o Mohamed Bin Ali Moshen. Si alguien ha seguido los enlaces de la entrada anterior quizás haya advertido que Belhadj era un veterano muyahidín y uno de los líderes del GICL. Parece ser que el 11-S y la posterior invasión de Afganistán por parte de EEUU le pilló en Afganistán, por lo que tuvo que refugiarse Irán con varios militantes del GICL, donde fue retenido hasta que le permitieron viajar a China. Según la policía española desde abril de 2004 estaban "bajo arresto domiciliario" en Libia después de haber sido extraditado por el gobierno chino.

Sin embargo la realidad es un poco más incómoda. 

Aunque las fechas no son muy precisas, sabemos por el propio relato de Belhadj  que junto a su mujer residía en algún lugar de China desde mediados de 2003. A principios del año 2004 comienza a sentirse vigilado en China (curiosas las fechas) y temiendo por su seguridad decide solicitar viajar a Londres para solicitar asilo en el Reino Unido. A finales de febrero de 2004 es detenido junto con su mujer en el aeropuerto de Pekín por las autoridades chinas (Belhadj viajaba con pasaporte falso) cuando quería coger un vuelo a Londres. Son retenidos unos días y deportados a Malasia. En Kuala Lumpur son retenidos dos semanas más e interrogados hasta que se les permite viajar a Londres vía Bangkok. Previamente el 1 de marzo los británicos habían comunicado a los servicios secretos libios la situación de Belhadj. En este punto interviene el gobierno americano y le comunica a los libios que Belhadj y su esposa van a viajar el 7 de marzo a Londres vía Bangkok y que están dispuestos a compartir la información que obtengan de él y a entregárselos una vez hayan acabado de interrogarle. Tal y como estaba previsto Belhadj y su esposa son detenidos a su llegada a Bangkok, entregados a unos supuestos agentes americanos y transferidos a una prisión secreta de la CIA, donde son interrogados. Entre el 8 y 9 de marzo son trasladados en uno de los vuelos secretos de la CIA hasta Trípoli, con escala en la base británica de Diego García. Desde el 9 de marzo de 2004 hasta el 23 de marzo de 2010, cuando fue puesto en libertad, en virtud de las negociaciones entre Saif Al Islam Gadafi y el GICL, acontecimiento del que fue testigo Fernando Reinares, Belhadj ha estado preso en la prisión de Tajoura primero, y en Abu Salim a partir de 2008. Su mujer, Fátima Bouchar, fue puesta en libertad en julio de 2004.

Seguramente nunca hubiésemos sabido nada de esto si no es porque en febrero de 2011 se produjo la famosa revolución libia que acabó con el régimen de Gadafi. Belhadj tuvo un importante protagonismo en los combates y fue incluido en el Consejo Militar de Trípoli. La conquista de Trípoli permitió el acceso a documentación sobre las relaciones de los servicios occidentales y Gadafi en el caso del GICL. Estas relaciones tienen su origen en el post 11-S en el que Gadafi cambió su estrategia y negoció en secreto con las potencias occidentales el abandono de sus programas de armamento no convencional y su colaboración en la guerra contra el terrorismo. A cambio consiguió el levantamiento de las sanciones internacionales, escenificada mediante encuentros con algunos líderes europeos, y ayuda en la lucha contra los opositores al régimen, entre otros el GICL, con los intereses petrolíferos siempre en segundo plano (¿o primero?). De cualquier modo la cronología relacionada con la entrega de Belhadj es llamativa. Es la crónica de una detención anunciada, tanto en su fase previa, como en su culminación. Si alguien cree que exagero al sugerir que la detención de Belhadj es el regalo preparatorio para asegurar el éxito del viaje de Blair, debería leer esta comunicación entre un alto cargo del MI6 y el jefe de los servicios libios Musa Kusa. 

Al final el propio Belhadj hizo pública la documentación y se querelló contra el gobierno británico sin éxito, ya que fue desestimada por cuestiones de "seguridad nacional". Toda esta parte de la historia no se menciona en el libro de Fernando Reinares. Sin embargo el protagonismo de Belhadj en la revuelta libia no pasó desapercibido en España y en otros países occidentales, ya que el El Confidencial Digital resucitó el asunto de las llamadas del Tunecino en septiembre de 2011 y la noticia fue seguida por el corresponsal de ABC en Libia Mikel Ayestarán, que incluso consiguió una entrevista con el propio Belhadj. De hecho parece que el repentino interés de ECD por la relación con el Tunecino coincidió con la presentación de los documentos que probaban la cooperación de libios, británicos y americanos en la "guerra sucia contra el terrorismo"

Pero esa es otro historia. ¿O no?




    

Las sorprendentes aventuras del Tunecino y sus extraños compañeros de fatigas (II)

En la anterior entrada dejaba pendiente el analizar las "amistades" libias del Tunecino y a ponerlas en el contexto de las actividades del GICL. Este tipo de análisis se echa en falta en las publicaciones de Fernando Reinares en donde se relata el episodio de esas supuestas llamadas. Entiendo que en el artículo de El País no disponía de espacio para ello, pero sí hubiese podido hacerlo en su libro ¡Matadlos!. En cualquier caso voy a intentar aportar algo más de información que siempre es útil para formar opinión sobre cualquier asunto.

Si uno busca en Internet el Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL) o, mejor aún, su traducción al inglés, Libýan Islamic Fighting Group (LIFG), encontrará muchas reseñas pero, a mi juicio, bastante incompletas. Se trata de un grupo de oposición a Muhamar Gadafi, formado en Libia en la década de los 90 a partir de antiguos combatientes que lucharon en Afganistán contra la invasión soviética. El grupo pretendía el derrocamiento de Gadafi mediante la lucha armada y protagonizaron algunos atentados contra el dictador libio. Debido a la presión militar tras los intentos de magnicidio se vieron obligados a abandonar el país y refugiarse en Sudán, junto a Bin Laden, y posteriormente en Afganistán/Pakistán, hasta que el 11-S y la invasión americana les forzó de nuevo a buscar refugio en otros países.

Por lo tanto se trata de un grupo islamista partidario de la lucha armada, muchos de cuyos miembros y fundadores combatieron junto a los talibanes durante la invasión soviética y después, coincidiendo con elementos de Al Qaeda. Durante años han compartido campamentos y al parecer han mantenido contacto y relaciones personales incluso con el mismo Bin Laden. A eso le podemos añadir que tras el 11-S fue incluido por la ONU en la lista de organizaciones terroristas y que al parecer también mantenía relación con el Grupo Islámico Combatiente Marroquí.  Hasta aquí todo correcto.

Pero en la vida real las cosas no siempre son blancas o negras. La historia del GICL tiene bastantes lagunas, ambigüedades y unos cuantos episodios oscuros. A pesar de ser un grupo islamista y de haber entrenado y combatido en Afganistán con los talibanes y Al Qaeda antes del 11-S, el objetivo principal y prácticamente único del GICL es el derrocamiento de Gadafi por la fuerza de las armas. Precisamente las acciones violentas que se atribuyen al GICL se han producido en el interior de Libia y han consistido en ataques contra las fuerzas de seguridad libias e intentos de atentado contra el dictador. No se han caracterizado por realizar atentados contra civiles, ni se les conocen acciones de consideración fuera del territorio libio. Es decir, no comparten la estrategia de atentados indiscriminados de Al Qaeda y asociados, e incluso han llegado a oponerse abiertamente a esa forma de interpretar la yihad. En cualquier caso para todo aquel que tenga interés es el propio Noman Benotman (o Ben Othman), el interlocutor y fuente de Reinares en relación a la llamada de Leganés, el que explica la trayectoria del GICL en esta entrevista.

De hecho es más que probable que al ser un grupo opositor a Gadafi hayan sido apoyados durante un tiempo por Estados Unidos y Gran Bretaña. De hecho un ex agente del MI5 británico, David Shayler, reveló que el MI6 había apoyado un atentado del GICL contra Gadafi en 1996. Aunque el gobierno británico negó cualquier relación con el atentado y David Shayler tampoco es la más creíble de las fuentes, sí que tiene sentido que haya existido algún tipo de relación entre los servicios de inteligencia y el GICL. El tratamiento que se le ha dado al GICL ha variado en función de la evolución de la relaciones internacionales con el régimen de Gadafi .A pesar de aparecer en los listados de la ONU en relación a las organizaciones que colaboraban con los talibanes, no fue hasta finales de 2004 cuando el Departamento de Estado de EEUU incluyó al GICL entre los grupos terroristas extranjeros. Igualmente no fue hasta octubre de 2005 cuando el Reino Unido prohibió todas las actividades del GICL y procedió sistemáticamente a detener a la mayoría de sus miembros residentes en suelo británico.

En resumen, el GICL es sin duda un grupo yihadista o islamista cuyo objetivo principal y único era el derrocamiento de Gadafi. Sin embargo todos los datos y testimonios, incluido el de la fuente de Reinares, Noman Benotman, coinciden en que no han participado en acciones terroristas "alqaedistas". Al contrario, hay bastantes indicios de que no han apoyado la estrategia de Bin Laden e incluso se han opuesto públicamente a ella.

Personalmente me resultan un tanto extrañas esas misteriosas relaciones entre una persona que está preparando un macroatentado de inspiración claramente "alqaedista", el Tunecino, y un grupo yihadista, el GICL, que se ha desvinculado reiteradas veces de la estrategia de Bin Laden. ¿Acaso no había otros terroristas más afines a Al Qaeda con los que relacionarse?

Es el momento de dar otro salto en esta historia y prestar atención a las identidades de los supuestos interlocutores del Tunecino.

domingo, 11 de mayo de 2014

Las sorprendentes aventuras del Tunecino y sus extraños compañeros de fatigas (I)

El 29 de abril de 2010 Fernando Reinares escribió un artículo en el diario El País titulado Las amistades libias de El Tunecino. El artículo se centra en la supuesta relación existente entre Serhane Abdelmajid Facket, El Tunecino, y algunos miembros del Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL en adelante). El contenido del artículo ha sido incluido en el libro ¡Matadlos! sin apenas variaciones.

En el artículo se menciona sucintamente que en el sumario del 11-M existía un indicio de un vínculo entre Abdelhakim Belhadj, miembro del GICL, y el Tunecino, y la obtención por parte de Fernando Reinares de testimonios directos que lo corroborarían. En el libro reproduce la misma historia en las páginas 156 a 159 sin añadir gran cosa al artículo original. 

A estas alturas no nos debería sorprender nada en relación con el Tunecino porque en el sumario podemos encontrar indicios de cosas más sorprendentes. Por ejemplo que El Tunecino denunció en 2001 haber recibido un sobre con ántrax en Madrid, tal y como contó Luis del Pino. O la no menos sorprendente carta en la que niega relación alguna con tramas de blanqueo de dinero relacionadas con el tráfico de droga, la diplomacia y la financiación del terrorismo que se describe en el artículo de este blog y en sucesivas entradas.

Es difícil negar la existencia de la relación que describe Reinares, puesto que es cierto que existe ese informe policial, elaborado con contribuciones de distintos servicios de seguridad extranjeros, incluido en la documentación judicial del 11-M (Tomo 141, folio 52.051 y ss.). Y el propio Reinares ha obtenido testimonios de primera mano que confirmarían esa relación. Sin embargo, cuando uno lleva tanto tiempo siguiendo este tipo de noticias, es difícil no leerlas sin sentir cierta desazón. Y si uno se encuentra con determinados relatos, acaba buscándole tres pies al gato.

El más obvio es la afirmación que se hace, tanto en el artículo como en el libro, a que El Tunecino, minutos antes de suicidarse en Leganés, contactó por teléfono con otro destacado miembro de la misma organización [GICL] que se encontraba en Londres.

Como destacó en su día mi amigo Duerobajo en su blog Diálogos del Duero, a Reinares le están confirmando la existencia de una llamada que es imposible que existiese en la fecha que dice. Para los detalles me remito al blog citado, pero se resume en que el tribunal no incluye en la sentencia del 11-M ninguna llamada a Londres (a pesar de que alguien se lo coló inicialmente pero se rectificó a posteriori). Es chocante la carga dramatismo (minutos antes de suicidarse en Leganés) e impropia de un académico que, como experto en terrorismo y en el 11-M, debería saber que no se pudo producir cuando él dice. Otro caso más de ausencia de contraste y contradicción de las fuentes usadas. La llamada pudo existir, no tengo forma de afirmar lo contrario, pero en fecha anterior al 3 de abril de 2004.   

Entraré en detalle con el tema de las llamadas a Londres en próximas entradas, porque creo que hay datos que merece la pena destacar y que nos pueden dar nuevas perspectivas sobre éstas y otras cuestiones. Pero antes le dedicaré espacio a analizar a esos extraños compañeros de fatigas del Tunecino, el GICL. Algo que he echado en falta en el libro de Reinares, aunque imagino por qué. 
  


jueves, 17 de abril de 2014

Los teléfonos de Bali (III)

En las dos primeras entradas, Los teléfonos de Bali (I) y (II), hemos visto que la afirmación de que los teléfonos empleados en el 11-M eran de la misma marca y modelo que los utilizados en Bali es bastante dudosa. Para cerrar la serie vamos a recurrir de forma excepcional a una fuente "autorizada", aunque atípica. El comisario Juan Jesús Sánchez Manzano, ex comisario jefe de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos y NBQ.

El comisario Sánchez Manzano recientemente publicó un libro titulado Las bombas del 11-M, en el que daba su particular versión de las investigaciones del 11-M. En el libro y refiriéndose a los cometidos de la unidad que dirigía, Sánchez Manzano dice lo siguiente:
La Unidad Central Tedax es el Centro Nacional de Datos de Bombas, lo que supone que toda la información policial disponible, nacional e internacional, sobre explosivos y bombas está localizada en ella. Por lo tanto, es la única con capacidad suficiente para analizar adecuadamente los datos.

No sólo dice eso, sino que a lo largo del libro cuenta como la unidad Tedax busco antecedentes del uso de teléfonos Trium en atentados. Bajo el epígrafe 4.1.7. No fue ETA se dice:

Nada mas ocurrir los atentados, y según iban recibiendo información, el grupo de informes de nuestra unidad inició, en las bases documentales y de datos, la búsqueda de posibles artefactos conformados con elementos, sistemas de activación, técnicas de ocultamiento o modus operandi en la colocación, similares. En este caso cotejaban datos de la organización terrorista ETA y del terrorismo internacional. Encontraron algunas semejanzas poco significativas con algunos atentados en Oriente Medio. Con ETA no hayaron parecido alguno. Con estos datos elaboraron los correspondientes informes que se remitieron a la instrucción del sumario [42][43][44][45].
[.....]
  • [42] Informe sobre grado de dificultad en la confección del artefacto y similitudes con otros (14-06-04).
  • [43] Sobre precedentes de utilización de teléfonos Trium en España o el extranjero. Sólo dos casos en Gaza (Israel).
  • [44] Informe pericial sobre semejanza del artefacto explosivo que se observa en el video reivindicativo de Leganés el día 3 de abril de 2004, con otros a nivel nacional e internacional.
  • [45] Informe pericial comparando teléfonos móviles utilizados en artefactos explosivos por ETA y el desactivado el 11 de marzo de 2004.

En el sumario podemos comprobar que lo que cuenta Sánchez Manzano se corresponde, en sus principales detalles, con la realidad. El juez Del Olmo, mediante escrito de 28 de mayo de 2004, solicitó informe a la Unidad Tedax sobre antecedentes en España y en el extranjero del uso de teléfonos Trium con manipulaciones similares (se corresponde con el informe de la referencia 43 del libro de S.M.).


La contestación por parte de los Tedax llegaría el 1 de julio de 2004 en forma de informe firmado por el propio comisario Sánchez Manzano. En este informe se hacen las siguientes consideraciones:




Como se puede comprobar, en los antecedentes de teléfonos similares en España se menciona la incautación del Trium de la Operación Lago mencionado en la entrada anterior, pero nada se dice de ese Trium encontrado en Ronda de Cooperativas nº 4, ese Trium que parece que sólo existió en la mente de la fiscalía y del ponente de la sentencia de la Operación Dátil, el juez Gómez Bermúdez.


En cuanto a teléfonos similares utilizados en el extranjero, sólo se mencionan atentado realizados en la zona de Israel. Teniendo en cuenta que el atentado de Bali se cometió el 12 de octubre de 2002 y que uno de los teléfonos empleados se pudo reconstruir ese mismo año, ¿cómo es posible que en julio de 2004 la unidad Tedax no dispusiese de datos sobre los teléfonos utilizados iguales en marca y modelo a los de Madrid?

Quizás porque los teléfonos utilizados en Bali no eran iguales, ni en marca, ni en modelo, al encontrado en la mochila de Vallecas.

PS: Dos curiosidades. El teléfono recuperado en Gaza cuya foro aparece en el informe Tedax con toda probabilidad es un Trium Geo-@. El teléfono de la Operación Lago es un Trium Astral. En su día mi amigo Barbarel se fijó en que ese teléfono no dispone ni de reloj, ni de alarma, ni de vibración, por lo que sólo se hubiese podido utilizar para detonar una bomba mediante llamada o SMS, pero no por temporización.


domingo, 13 de abril de 2014

Los teléfonos de Bali (II)


En Los teléfonos de Bali (I) hemos visto que la afirmación de que "el teléfono de la mochila de Vallecas es igual en marca y modelo a los utilizados en el atentado de Bali" es, por decirlo suavemente, bastante dudosa. Entonces, ¿por qué después del 11-M aparecen tantas referencias a que los teléfonos de Bali eran iguales que los de Madrid, convirtiéndose en lugar común en multitud de artículos e informaciones, incluso de expertos como Reinares? O mejor dicho, ¿de dónde salió esa información?

Personalmente creo que se trata de una operación de propaganda para intoxicar a la opinión pública. Y uno de los que participó, intencionadamente o no, en su difusión fue el juez Baltasar Garzón.

El 24 de enero de 2003 la policía culminó la Operación Lago con la detención de 16 islamistas en diversas localidades catalanas. Se les acusaba de estar conectados con células islamistas desarticuladas en Francia, Italia y Londres en diciembre de 2002 y enero de 2003 y acusadas de preparación de atentados con ricina. Por supuesto lo de la ricina era un hábil montaje que, casualmente, tuvo lugar semanas antes de la comparecencia de Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de la ONU para justificar la invasión de Irak. Y casualmente uno de los argumentos utilizados por Powell fue el apoyo de Irak a unas supuestas redes de Al Qaeda en Europa que planeaban atacar con armas químicas y biológicas, entre ellas la ricina.

En España los cargos por los que se imputaba a los detenidos eran la posesión de material electrónico y sustancias químicas para la preparación de artefactos explosivos. A medida que pasaron los días las acusaciones se fueron desinflando ya que las sustancias químicas consistían en detergentes y limpiadores industriales, por lo que la Operación Lago pasó a ser popularmente conocido como el Comando Dixan

Los detenidos fueron quedando en libertad y las diligencias se archivaron en junio de 2003. En septiembre, tras recibir un informe del FBI asegurando que dichas sustancias se podían utilizar para fabricar "napalm casero", se reabrieron las investigaciones a petición del fiscal. Y ahí quedó la cosa hasta que Garzón tomó el relevo, aprovechando la suspensión del juez titular del J.C.I. nº 1, y el 23 de marzo de 2004 ordenó detener de nuevo a varios de los implicados en la susodicha operación (ver cronología a la izquierda).


El 20 de abril de 2004 el juez Garzón dictaba auto de procesamiento de los detenidos. A pesar de que durante el año transcurrido desde las primeras detenciones nadie había insinuado ninguna relación entre el teléfono incautado en Olot y atentados terroristas, en esta ocasión Garzón les acusaba, entre otras cosas, de estar en posesión de teléfonos manipulados para servir de iniciadores de artefactos explosivos igual que en los atentados de Madrid ¡y de Bali! Por supuesto Garzón no hacía otra cosa que transcribir en sus autos un informe confeccionado por la UCIE.




Es cierto que en el registro del domicilio de Mohamed Amine Benamoura en la c/ Bonaire de Olot se encontró un teléfono Trium "manipulado". Esto es lo que la sentencia de la Operación Lago dice del teléfono:


En la calle Bonaire de Olot, domicilio de Zakarias, (Mohamed Amine Benaboura , alias, Bard Eddine Ferdji ) se encontró el teléfono marca trium, con dos agujeros en su parte superior, [...]
[...] en concreto, el teléfono móvil marca Trium , como elemento más significativo, al estar manipulado con dos orificios en su parte superior, pericialmente se estima que está destinado a ser utilizado como receptor de señal de artefacto explosivo ( folio 1.394 de autos) . El funcionamiento de los teléfonos móviles como sistemas de activación de artefactos explosivos por radio frecuencia queda acreditado en autos , junto por la ratificación en el plenario de la pericial ut supra mencionada, por el informe en tal sentido documentado a folios 2.337 a 2.349.



Arriba una imagen del teléfono incautado en la Operación Lago y abajo una imagen del teléfono de la mochila de Vallecas. El primero es un Trium Astral, mientras que el segundo es un Trium 110.


Imágenes de un Trium Astral



Por lo tanto aquí tenemos el pistoletazo de salida al, en mi opinión, bulo de los teléfonos de Bali. Y la cosa dio tanto de sí que incluso alcanzó tintes grotescos. 

En el auto de 20 de abril reproducido más arriba se menciona la similitud del teléfono con unos dibujos intervenidos en la c/ Ronda de Cooperativas nº 4 durante la instrucción del sumario 35/01 (Operación Dátil). 

Sin embargo en el auto de procesamiento del sumario 35/01 de septiembre de 2003, y por lo tanto anterior al 11-M, no se menciona en ningún momento teléfonos manipulados similares a los de Bali (las detenciones se realizaron en 2001 y 2002). 

Pero en el escrito de calificación provisional del fiscal en 2005 (pag. 32) y en la propia sentencia (pag. 64) ¡aparecen referencias a que en el registro de Ronda de Cooperativas nº 4 se incautó un teléfono con manipulaciones similares a las de Bali y Madrid! 



Por supuesto cuando se analizan los indicios probatorios que permiten condenar al inquilino de Ronda de Cooperativas nº 4, con pericial de miembros del Tedax incluida, no aparece ni rastro de ese supuesto Trium manipulado (pag. 296). De hecho los dibujos incautados representan, según los peritos, 
un circuito eléctrico, una fuente de energía y un temporizador. Aparecen también unas bombillas que se usan para la confección de un detonador eléctrico, y una especie de encapsulado, con las partes de explosivos que debe tener. Así mismo, se apreciaba en el esquema una pinza que se podía utilizar como sistema de seguro o como sistema trampa.
Ni teléfono Trium, ni aparatos similares en los dibujos. El corta y pega y la propaganda mediática consiguen que nuestras autoridades judiciales obren el milagro de la multiplicación de los Trium. ¡Y por partida doble!

Aunque los temas tratados proporcionan materia para un libro entero, en la próxima entrada tengo intención de cerrar esta serie recurriendo a un testimonio autorizado que espero disipe todas las dudas.


martes, 8 de abril de 2014

Los teléfonos de Bali (I)

El 7 de abril de 2014 volvía a publicar el académico Fernando Reinares en el diario el El País una tribuna titulada "Los planes pendientes tras el 11-M". En esta tribuna se intenta explicar por qué los terroristas del 11-M no se suicidaron en los trenes y sí lo hicieron días más tarde en Leganés, al verse acorralados por la policía. Aunque no lo dice explícitamente, entiendo que el artículo intenta contestar a los que dudan de la autoría islamista en base a la ausencia de suicidas, ya que también intenta establecer las similitudes del 11-M con otros atentados de Al Qaeda.

Uno de los argumentos que emplea Reinares para establecer las similitudes con los atentados de Al Qaeda es un clásico: los componentes de los artefactos explosivos. Cito de El País:

En lo que atañe a los artefactos explosivos utilizados en el 11-M, uno de sus componentes, el de los teléfonos móviles usados a modo de detonadores y sincronizados por medio de la alarma, evoca también a Al Qaeda. Esta organización colaboró con una de sus filiales en los atentados del 12 de octubre de 2002 en Bali. En éstos se utilizaron teléfonos móviles de la misma marca, Mitsubishi, y el mismo modelo, Trium, que en los del 11-M.
 Esta misma afirmación la hizo en una de sus apariciones televisivas en marzo, concretamente en 13TV, con motivo del décimo aniversario del 11-M:

 Mi última entrevista para este libro fue con el director de la policía antiterrorista de Indonesia, y me interesaba mucho, y dirán ¿pero por qué? Pues miren, porque él fue el único autorizado a.... a mí no se me permitió, pero a él se le permitió (por parte de las autoridades paquistaníes) entrevistar al individuo indonesio que los paquistaníes detuvieron en el año 2011 y que había montado las bombas de Bali [condenado a 20 años]. ¿Y por qué me interesaba? Porque las bombas de Bali se montaron con los mismos teléfonos móviles, de la misma marca, del mismo modelo [Trium T-110] y operados del mismo modo que se utilizaron el 11 de marzo. Sí. Entonces yo lo que quería saber es dónde había ese individuo aprendido a hacer eso. ¿Saben dónde había aprendido a hacer eso? En el campo Al Farouk, es decir, el campo en el que había estado Amer Azizi y el campo en el que había estado Said Berraj. (Transcripción cortesía de Manel Gozalbo)
Esa misma referencia aparece en su último libro ¡Matadlos! al que hacíamos referencia en la anterior entrada. Pero, ¿es cierta la afirmación de que en Bali se utilizaron los mismos teléfonos móviles, marca y modelo, que en el 11-M? Me temo que no.

Voy a intentar analizar que hay de cierto en la afirmación de que los teléfonos usados en el atentado de Bali son iguales, en marca y modelo, que el teléfono de la mochila de Vallecas. Dejo a criterio del lector deducir si en las bombas que estallaron en los trenes había teléfonos iguales al recuperado en la mochila encontrada en la comisaría de Puente de Vallecas.

Aunque en el artículo no se menciona, en el libro se aclara que se está refiriendo a los atentados de Bali de 12 de octubre de 2002 en los que explotaron dos bombas que causaron víctimas mortales, más una tercera bomba que no provocó más que daños materiales junto al consulado de EEUU.



Es curioso que en el libro cuenta cómo el director adjunto de la agencia nacional antiterrorista de Indonesia (BNPT) le confirmó que el responsable de montar las bombas de Bali había aprendido la técnica en un campo de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán. Sin embargo en ningún momento se dice que le haya confirmado la marca y modelo de los teléfonos utilizados.

Entonces, ¿en qué se basa Reinares para hacer esa afirmación? 

ACTUALIZADO: Después de leer las explicaciones de Fernando Reinares en Twitter insistiendo en que en el libro está claro que le confirman lo de los teléfonos Trium en la entrevista con el director adjunto de la BNPT, añado imagen con las notas que aparecen en la página 209 del libro, cuya reproducción parcial está sobre estas líneas. Cada uno es libre de sacar sus conclusiones.



En la nota 475 del libro se cita como referencia el Informe general conjunto de la UCIE-UCI sobre atentados 11M, AVE y Leganés, de agosto de 2005, incluido en el sumario del 11-M en el tomo 161, folio 60.858, al que pertenece el siguiente párrafo:


Además de afirmar que los teléfonos de Bali son como los del 11-M, también dice que el explosivo era igualmente dinamita "de fabricación casera", lo que resulta un tanto sospechoso. Eso sí, admite que no saben si se activaron por temporación o por llamada. Es curioso que no mencione la tercera bomba, la de menor potencia, que es precisamente de la que, al parecer, se pudieron recuperar partes del teléfono utilizado 


En el libro no se menciona que en el sumario, concretamente en el tomo 98, hay un Informe General sobre los atentados elaborado por la Unidad Central de Inteligencia, en uno de cuyos Anexos, en el folio 32.454, se puede leer lo siguiente:



Por lo visto llegamos a un punto muerto. En el sumario hay dos informes de la Comisaría General de Información que dicen cosas contradictorias sobre la marca y modelo de los teléfonos del atentado de Bali. 

¿En esos atentados se utilizaron teléfonos Mitshubisi modelo Trium como afirma Reinares? Propongo al lector que entre en el buscador Google y teclee Bali bombings nokia 5110 y compruebe los resultados que obtiene. Aunque no es una prueba concluyente se pueden encontrar referencias de prensa, relativamente solventes y anteriores al 2004, que citan a fuentes de la investigación de los atentados de Bali. Si se hace la prueba con Bali bombings Trium se encontrarán referencias posteriores al 11 de marzo de 2004 y basadas en la investigación de los atentados de Madrid.

En la próxima entrada intentaré aportar algo más de información sobre estas cuestiones, de forma que podamos situar el contexto y sacar nuestras propias conclusiones, a falta de una evidencia definitiva que por desgracia no está a mi alcance.